Se suele decir que un mundo mejor es posible, la pregunta que me hago es ¿rodeado de quién/es? En estos días le he estado dando vueltas al futuro, pero no lejano, sino uno cercano. Uno con vistas a que sea real, a conseguirlo con mi trabajo, a disfrutarlo con mis amigos, a disfrutar del baloncesto, a formar una familia… e incluso, con la posibilidad de volver al origen.
Quizás haya llegado el momento de dar ese paso al frente. De planificar a medio plazo, de buscar objetivos más reales y no tan existenciales. Todos los días pasan miles de cosas que pueden hacer despertar esa sensación, pero yo la he tenido en este finde: en un largo viaje de coche y en otro corto de metro hoy. Pensaba en todos esos proyectos que tengo rondando en mi cabeza, a cual podría darle verdadera forma y creo que estoy cerca de encontrar una solución.
En esos instantes, lo mejor es poner las cosas en la balanza de lo imprescindible, lo bueno siempre es lo mismo; lo malo, que son menos cosas de las que esperaba. Empieza uno a pensar en la teoría del ISI (ya hablamos sobre ella). Y si yo fuera capaz de hacer esto, de ir a allá. Es un ISI futurible, pero que he visto situado a una distancia tan real, que me ha dado hasta cierto vértigo.
Una casa en el campo, una vida en el extranjero, una profesión diferente, el cuchitril de Joe, un perro… esas cosas pueden ser un buen resumen. En estos días, sobretodo, he tenido la sensación de querer más (otro días más de Sidonie). De olvidar cosas e incluso de dejar a un lado ese ‘rencor’ tan característico que tenía.
Para ser justos, los viernes voy con los niños a un curso de moral (sí, sí) y me está viniendo muy bien, son diferentes formas de pensar, que te hace ser más abiertos, mejor persona… y me lo estoy proponiendo.
La clave es la Libertad. Se definía como la capacidad que tiene la persona para elegir. Nada más y nada menos, elegir, pero elegir bien que es lo difícil, lo cual remarca aún más mi ‘teoría de los caminos’. Esa por la cual cada uno tiene un destino… y nos vamos encargando de moldearlo con nuestros actos.
Y en esto, me fui a Galicia. A la 2ª peregrinación a San Andrés de Teixido, me quedan 5 para ir al cielo. El entorno idílico, la compañía estupenda y fueron 2 días maravillosos en otro ambiente diferente que te hace desconectar de todo, pero… faltabas tú. Se te echó de menos, no sabes cuánto.
Sólo quería escribir para aventurar cambios y para enseñar mi foto con el caballo blanco. Por cierto, estuve en Cabo Ortegal, provincia de Ferrol, ya queda una menos.

Para terminar, imaginemos una noche inolvidable. No la soñemos, disfrutémosla.
P.D. Lo de sosiflauta ha sido incredibile, ni por todas mis primas margaritas lo hubiera pensado, jeje.
‘Losing you’; Dead by April.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
Goethe